Lo bueno acaba pronto. Vientos de agua

Paola García

Héctor Alterio es un actor argentino con una gran trayectoria profesional. Admirado por sus compañeros y reconocido por el público, demuestra su maestría, estilo y experiencia tanto en el cine como en los escenarios.  Comenzó su carrera en Buenos Aires y creó la compañía de Nuevo Teatro que renovó la escena argentina de los años 60. Su carrera está dividida  entre Argentina y España ya que desde 1976 vive en nuestro país tras ser amenazado por los militares que tomaron Argentina con un golpe de Estado . A lo largo de su vida ha protagonizado 125 películas, además de numerosas obras de teatro.

Pero hoy vamos a hablar de algo que seguro que es desconocido para muchos y que merece la pena descubrir. Se trata de una serie de televisión que fue interpretada por Alterio, su hijo Ernesto y un gran elenco de grandes actores. Dirigida por el prestigioso director Juan José Campanella Vientos de agua, es una de esas series con una calidad audiovisual suprema y un argumento original e histórico que mezcla el pasado y el presente. Narra dos historias en paralelo, la de un joven minero asturiano, José Olaya que se ve obligado a emigrar a Argentina en 1934 y la de su hijo, Ernesto Olaya, un arquitecto argentino que tiene que emigrar a España en 2001 por la crisis económica, el denominado corralito. Ambas historias llenas de dificultades, sentimientos y nostalgia describen perfectamente el  fenómeno de la inmigración.

Sergi Pàmies (El País)  la definió como una «crónica de dos épocas con tierra y tiempo de por medio y, sin embargo, tan dolorosamente parecidas. La familia, la historia, los principios, los abusos de poder y la caza a la que el destino somete a los más débiles son los elementos de esta aventura sobre el exilio en sus múltiples variantes.”

La historia de la serie es curiosa. Fue producida por Tele 5, y otras productoras argentinas siendo uno de los productos más ambiciosos en presupuesto, producción y nivel artístico. Se estrenó en 2006 en el prime time de Tele 5, pero solo se emitieron los dos primeros capítulos ya que la audiencia, según la cadena,  no respondió a un buen nivel por lo que se emitió en la franja nocturna de los viernes y definitivamente se perdió la audiencia y se retiró de la programación. En Argentina se emitió íntegra aunque también sufrió cambios de horario y  de día. Fue recogida en un DVD con 13 capítulos y casualmente fue una de las series más vendidas en España en 2006.

Esto demuestra que la lucha de audiencias entre las principales cadenas, en este caso de Antena 3 y Telecinco estropea proyectos tan buenos e interesantes como este. Acaban con la bueno antes de que la gente pueda llegar a conocerlo y optan por lo simple, vulgar y entretenido dejando la calidad a un lado e interrumpiendo su desarrollo con cambios de horario y día que entorpecen el seguimiento por parte del público.

De hecho, expertos en el tema fueron críticos con ello en su momento. Javier Pérez de Albéniz, en el diario EL MUNDO escribió Vientos de agua es la prueba de que, si se quiere (y se sabe), es posible hacer buenas series, buena televisión. […] ¿Las audiencias? En casos como éste las cuotas de pantalla son, más que nunca, índices de embrutecimiento. Vientos de agua ha estado por debajo de lo previsto por la cadena y Tele 5 se ve obligada a cambiarla de día, en un desesperado intento por salvar tan importante producto. No me sorprenden las malas audiencias: si las televisiones llevan años alimentando a los asnos con paja seca es difícil que estos aprecien la miel a la primera. Y Vientos de agua es un tarro grande de jugosa miel, una frasca enorme que se ha derramado sobre el resto de series españolas pringándolas hasta el ridículo. Si antes ya estaban cubiertas de moscas, ahora sí que no quiero ni mirar”.

No  solo en España, en el diario argentino La Nación también se podía leer: «Cuando en 2006 Juan José Campanella intentó devolverle a la televisión calidad con su estimable miniserie Vientos de agua, que recreaba las inmigraciones cruzadas entre España y la Argentina, la experiencia valía la pena de ser apoyada porque elevaba sustancialmente el nivel del medio. Sin embargo, Canal 13 no la cuidó, la movió cuantas veces se le antojó de día y horario en un autosabotaje inexplicable. Vientos de agua tenía una cuidada reconstrucción de épocas y apuntaba a capítulos cruciales de la vida de ambos pueblos. Aportar conocimientos y sentido de la tolerancia al público de la televisión redunda en una mejor vida social de todos».

Tras las buenas críticas y por nuestra propia experiencia os animamos a ver esta serie que al igual que otras muchas no han podido lucirse en la televisión por intereses económicos que lo único que consiguen es crear un audiencia más ignorante y simple a la hora de ver la televisión. Todo lo bueno se acaba pronto . Esperamos que os guste

La primera temporada se puede encontrar en DVD  en la Fnac.[


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